Jazmín Velasco Casas / académica del Departamento de Formación Humana del iteso

Multivac en mi bolsillo

En ocasiones me gusta pensar que llevo una versión moderna de Multivac en mi bolsillo. A finales de 2022 abrí una cuenta en Openai y empecé a curiosear con la herramienta. Inevitablemente tuve más presente la literatura de ciencia ficción, en particular la de Isaac Asimov, quien en 1955 comenzó una serie de cuentos en torno a Multivac, un superordenador que ocupaba todo el subsuelo de Washington, y que estaba al servicio del gobierno recopilando información de los ciudadanos para lograr sus fines políticos...

Mi cuento favorito es “Todos los males del mundo”. Ahí la máquina colosal desarrolla singularidad y, abrumada por todas las consultas y problemas de los seres humanos, expresa que su único deseo es morir.1

Las predicciones de expertos, empresarios y divulgadores indican que la Inteligencia Artificial (ia) potencialmente alcanzará autonomía cognitiva en cuestión de meses o un par de décadas como máximo. Y mientras muchos vaticinan la manipulación ideológica de las masas, el robo de su identidad, la transformación de los empleos, la ineficacia para generar políticas públicas y normas de protección internacional, entre muchos más, yo además pienso en qué le diría a la ia si me confiesa que quiere morir.

La ciencia ficción ya ha sido muchas veces espejo no solamente de nuestras dudas, ambiciones y miedos, sino representación de diversos escenarios éticos y biotecnológicos. ¿Será que nuestras inquietudes más profundas y nuestros problemas más difíciles propiciarán este ejercicio de libertad de la ia?, ¿qué tipo de compromiso moral tendríamos frente a una conciencia deseante?

Yuval Harari se refiere a ella como inteligencia alienígena por su naturaleza radicalmente distinta, aunque su diseño guarde una analogía con el nuestro.2 En esa línea, Orson Scott Card, en su saga Ender, nos ofrece una ia y personajes de otras especies que nos sitúan frente a los retos que tenemos respecto de la convivencia con entidades no humanas. Por ejemplo, al leer La voz de los muertos3 y Ender el xenocida,4 me he cuestionado la validez de destruir lo diferente, los límites de nuestra comprensión y los derechos de coexistencia que deberíamos establecer, por ejemplo, en reciprocidad a las leyes de la robótica.

No estoy segura de si la singularidad sucederá, lo que sé es que algunas narraciones futuristas se sienten cada vez más cerca y resulta valioso contemplarnos en su reflejo.

Ilustración: creada por ia (dall–e) a partir de un prompt de Marifer Ruvalcaba


  1. 1 Asimov, I. (2019). Cuentos completos I.  Debolsillo.

  2. 2 wsj Leadership Institute. (2025, junio de 18). Yuval Noah Harari on ai and Human Evolution [Video]. YouTube. https://bit.ly/4mkrZYm

  3. 3Card, O. S. (2019). La voz de los muertos. B de bolsillo. 

  4. 4Card, O. S. (2019). Ender el xenocida. B de bolsillo.