La Pizca. ¿Por qué la Compañía de Jesús trabaja el tema de derechos de infancia?

Ignacio de Loyola y sus primeros compañeros comprendieron la importancia de llegar a las personas situadas en las fronteras y en el centro de la sociedad al enviar y ser enviados más allá de límites geográficos, económicos y sociales. Los ministerios pastorales, educativos, sociales y espirituales van buscando el modo de llevar adelante la misión en medio de los innumerables desafíos que las circunstancias del mundo presentan.

El contexto actual es reflejo de un mundo que no permite vivir con dignidad y requiere otro orden social y otras estructuras. ¿Dónde quedan las niñas, los niños y los adolescentes en medio de estas estructuras? La pobreza afecta en mayor medida a las niñas, los niños y los adolescentes que a los adultos y requieren de la comunidad para desarrollar plenamente sus capacidades.

Ante esta realidad, la Compañía de Jesús habrá de ser puente y buena noticia para ellos, atendiendo la complejidad de su situación y promoviendo la equidad de oportunidades, con un enfoque de derecho en las obras que atienden niños, desde los colegios, parroquias y centros sociales. Es preciso poner al servicio las herramientas, los medios y miles de colaboradores que, movidos por el Espíritu, podrían contribuir a la misión de ser signo vivo en favor de quienes se encuentran en las fronteras humanas.

La misión de la Compañía exige un modo de estar “con los más pequeños”, con el magis (el máximo). Así como el mismo Jesús lo estuvo, “poniéndolos al centro” y dignificando en cada signo.

 

Aristeo López Larios, SJ / Director de la Ciudad de los Niños, AC, magíster en intervención y mediación con menores en situación de desprotección o conflicto social